sábado, 23 de diciembre de 2017

COMANDANTE FERNANDO MATTHEI



“MANDÉ CONSTRUIR BOMBAS CHICAS PA´JODERLOS A LOS ARGENTINOS”


En su última aparición en la televisión chilena, el jefe de la FACH en 1978, ratificó que su país solo contaba con “imaginación” para enfrentar a las fuerzas armadas de nuestro país. Reconoció también el temor a los aviones y pilotos argentinos. En 1982 fue el ejecutor de la traición chilena hacia Argentina brindando apoyo a las tropas británicas.

 

General del Aire Fernando Matthei y bomba racimo, sucesoras de las PJ1 ideadas en 1978.



En julio de 1978 el Capitán General Augusto Pinochet Ugarte concretó una amplia purga en la cúpula militar y en ese marco designó comandante en jefe de la Fuerza Aérea al General del Aire Fernando Matthei. Paralelamente pasó a integrar la Junta de Gobierno.
Durante la última entrevista que concedió a la emisora La Red el militar recordó el estado lamentable en el que se encontraban las fuerzas armadas de su país y la notable inferioridad que presentaba ante “los trasandinos”.
Consultado sobre los motivos por los cuales no comenzaron los combates, Matthei sostuvo “No sé por qué no entramos en guerra. Yo no lo sé. No sé qué pasó con los argentinos que estaban listos y nosotros esperábamos esa noche porque venían con sus buques y sus lanchas de desembarco y… en la mañana, cuando pensábamos que a más tardar a las 3 o 4 de la mañana iba a empezar la guerra… e iba a empezar a las 4… iba a empezar a las 10:30… iba a empezar a las 12 y recién ahí un avión de exploración naval se dio cuenta de que la flota argentina se volvía a puerto. Y hasta el día de hoy no sé qué pasó…”

¿Hasta el día de hoy ud no sabe que sucedió? – insistió el periodista.

La verdad es que decidieron dar media vuelta... no lo sé.

¿Estábamos dispuestos a enfrentar la guerra?

¡Por supuesto! Estábamos dispuestos a enfrentar la guerra hasta las últimas consecuencias.

¿Qué rol jugaría ud. en esa guerra?

El (por Pinochet) me dijo Matthei ud maneja la guerra, lo militar, yo manejo el país. Y me nombró oficialmente al frente del operativo.


¿Qué significó para ud estar a cargo de las fuerzas armadas chilenas?

Hay una sola cosa… Nosotros por mil razones habíamos quedado descuidados frente a Argentina. Argentina tenía aviones israelitas, Dagger, que son copias del Mirage y además ya tenía 12 Mirage, tenía bombarderos a chorro que nosotros no teníamos… ni a chorro ni con hélice. ¡No teníamos nada!
En las fuerzas armadas no puede improvisarse, ni con mucha plata. El tiempo que lleva adquirir el material, aprender a manejar ese material, integrarlo, son seis años por lo menos.
Lo que ud no tiene en ese momento, no lo va a tener y no puede tenerlo.
Lo único que puede hacer ud es lo siguiente…. “Tripa corazón”. Puede enfrentar con imaginación y es lo que hice yo.
No teníamos más aviones de guerra, pero teníamos 450 aviones civiles. Dije entonces los vamos a tomar a todos. ¿Y que hacemos con eso?... Mandé a construir bombas chicas para lanzarlas… en cualquier parte, sin puntería, solo para molestar y las llamamos “las PJ 1” porque yo dije son “pa´ joder” … donde hay una luz, tirarlas, si hay tropas abajo tirar bombas… para no dejarlos dormir. Y por ahí alguna bomba le pega a algo.
No íbamos a ponernos a llorar. Íbamos a pelear con lo que había, con el cuchillo si era necesario.

¿Qué hubiese pasado si esa guerra se desencadenaba?

¿Y cómo sabes tú?... La fuerza aérea argentina era muy profesional y se vio en las Malvinas dos años después (sic) … era excelente…. Casi le ganan a Inglaterra.
Los pilotos que volaban y lanzaban las bombas tan bajo que le rozaban las antenas a los buques que habían atacado. Eran corajudos. Bien preparados, muy bien preparados. En Malvinas la marina argentina no mostró nada y el ejército argentino mostró la hilacha nada más.

DE LA PJ1 A LAS RACIMO

Poco se sabe que las famosas y temidas bombas racimo que hoy día se utilizan en distintos frentes de batalla y que hicieron su debut el Malvinas en 1982 son hijas directas de aquellas PJ1 ideadas por Matthei y fabricadas por Industrias Cardoen en Chile.
El ingeniero Carlos Cardoen, que hasta ese momento se dedicaba a la preparación de explosivos para volar minas de minerales, señaló en un reportaje al medio 24 Horas de aquel país que en 1978 el jefe de la fuerza aérea le había solicitado fabricar las PJ1 “para mantener a los argentinos con la cabeza agachada”
El invento chileno se magnificó a tal punto y causó tantas muertes en distintas guerras y conflictos internos que en la conferencia de Dublín de 2008 mas de 100 países acordaron prohibir su uso.

EL TRAIDOR DE MALVINAS

El versátil militar (fue también agregado militar en Gran Bretaña de 1971 a 1974 y ministro de salud en 1976) falleció el 19 de noviembre de 2017 poco después de aquella entrevista donde admitió que fue el mentor y ejecutor de la traición a la promesa formulada públicamente por Pinochet Ugarte en cuanto a que “Argentina tiene las espaldas bien cuidadas” vertida en abril de 1982.
Matthei, de fuertes vínculos con la cúpula militar británica sostuvo que se enteró de la recuperación de las islas por la prensa y que pensó “estos son mas locos de lo que yo creía” e inmediatamente se fue a hablar con Pinochet Ugarte.
Siguiendo un viejo principio del Derecho Internacional le dijo al presidente de facto “El enemigo de mi enemigo es mi amigo” tras lo cual agregó que atacar en ese momento a la Argentina no estaba en los planes chilenos, pero sí realizar espionaje y colaborar en todo lo que se pudiera con los británicos con la finalidad de que los “cachacos” perdieran la guerra y evitar que luego intentaran avanzar sobre Chile.
Fue así que Matthei organizó una red de espionaje en territorio argentino y comenzó a concentrar información en Santiago que era derivada de inmediato a la embajada inglesa en la capital trasandina. Chile también, como es sabido -y siempre bajo la supervisión de Matthei- brindó cierto apoyo logístico y permitió la entrada en su espacio aéreo jurisdiccional del helicóptero que transportaba una media docena de comandos adelantados que tenían como misión reconocer el objetivo para el cual se emplearían otros 50 comandos: tomar por asalto Estancia Sara en Tierra del Fuego para realizar tareas de sabotaje y atacar la Base Quijano desde donde decolaban los Super Etendard con sus misiles Exocet. Como se recordará la misión (Operación Mikado) fue abortada antes de comenzar cuando el helicóptero terminó destruido en suelo chileno.
Los británicos hoy día insisten en que la nave sufrió un desperfecto mecánico mientras que ex combatientes argentinos aseguran que dispararon a un helicóptero inglés sobre Tierra del Fuego luego que éste fuera detectado por los radares de los destructores ARA Piedrabuena y ARA Bouchard y de la propia base aérea.

LA CAUSA BACHELET

Pero finalmente en los últimos años de su vida Fernando Matthei libró una batalla cuerpo a cuerpo contra la denuncia radicada por la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos que lo acusaba de haber participado en las torturas que terminaron con la vida de su “amigo” y compañero de armas general Alberto Bachelet, padre de la ex presidenta chilena, y por la que recibieron penas menores otros dos oficiales de la fuerza aérea entonces retirados
La Corte suprema finalmente cerró el caso y Matthei no fue siquiera juzgado.

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